Las cápsulas vacías están hechas de gelatina farmacéutica y accesorios. Constan de una tapa y un cuerpo, compuestos por dos capas, y se utilizan principalmente para contener medicamentos sólidos y líquidos, como productos caseros en polvo para el cuidado de la salud. Para solucionar el problema del mal sabor y evitar que los medicamentos tengan un sabor amargo, las cápsulas vacías son cada vez más populares. En primer lugar, son delgadas y fáciles de tragar, lo que las convierte en la forma farmacéutica más popular entre los consumidores. Además, son eficaces para enmascarar olores desagradables. Las cápsulas vienen en una variedad de tamaños, incluyendo la cápsula extendida n.° 00 y la cápsula n.° 5, que también se pueden imprimir con palabras, logotipos y patrones para crear una apariencia personalizada única.